Mitos y Realidades acerca
del Amamantamiento
Mito:
La leche materna y la Fórmula
alimentan de igual forma a mi bebé.
Realidad:
La fórmula artificial NO es lo mismo para tu bebé que la leche materna, ni siquiera se comparan.
Lo más importante:
- La leche materna está hecha a la medida para tu bebé, con todos tus anticuerpos y células vivas, las cuales jamás pueden ser añadidas a una fórmula. Los factores de crecimiento y las hormonas presentes en la leche materna, logran la maduración y el desarrollo perfecto del cuerpo humano. Las encimas digestivas de la leche materna, ayudan al tracto digestivo del bebé a metabolizar mejor todos los nutrientes, y los anticuerpos lo protegen de enfermedades.
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La ciencia apoya tu desición
de lactar en un 100%... |
- Los ingredientes añadidos a las fórmulas, no pueden equiparar la complejidad de sustancias y el balance justo que nos da la naturaleza por medio de la leche materna. La adición de grasa en las fórmulas (PUFA-DHA), sin las encimas (lipasa, lisocima), no pueden beneficiar de igual manera a tu bebé.
A pesar de la percepción general, el diseño natural de la leche materna es superior y NO puede ser imitado.
Alimentar artificialmente a tu
bebé tiene sus riesgos.
Dato: Originalmente,
la Fórmula, a base de leche de vaca, se creó para
situaciones especiales,
como en el caso de bebés huérfanos. La leche materna es el alimento ideal para nuestra especie.
Hoy en día , las principales organizaciones de salud del mundo, como UNICEF y la Organización Mundial de la Salud, más la mayoria de las agencias de salud y sus respectivos gobiernos, trabajan para que las madres estén bien informadas y vuelvan a su naturaleza de amamantar, por el bien de la salud de los niños.
Mito:
Muchas mujeres no
producen suficiente leche.
Realidad:
Físicamente las mujeres saludables son capaces de producir suficiente leche materna para amamantar a sus bebés, inclusive a trillizos, salvo en raros casos, como en el de una cirugía de seno que haya ido mal o en casos de un desbalance hormonal agudo.
La mayoría de los casos de baja producción de leche se debe a la falta de conocimiento y a la separación de mamá y bebé en el hospital y/o al interrumpir el amamantamiento por horarios largos e inflexibles.
Para evitar la baja producción de leche, la mamá debe amamantar por demanda, cada vez que el bebé lo pida, por lo regular de 8 a 12 veces al día en los recién nacidos.
Mito:
El bebé necesita mucha leche.
Realidad:
El recién nacido, el primer día, SOLO necesita de 2 a 3 cucharaditas de calostro o leche materna por hora. La leche materna sale en perfecta cantidad. El reflujo muchas veces es causado por intolerancia a la Fórmula o por demasiada cantidad de leche por la botella.
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Mito:
Las madres que lactan requieren más calorías que las madres que no lactan.
Realidad:
Esto no es necesariamente cierto. El cuerpo es capaz de utilizar las calorías que consumimos eficientemente para la
producción de leche. A menos que la madre esté
extremadamente bajo peso, no es necesario el añadir las 500 calorías adicionales a la dieta. Lo que sí se recomienda es que se eviten las dietas drásticas durante el periodo de lactancia, ya que éstas pueden afectar la producción de leche. Al igual, se debe evitar los productos milagrosos para la perdida de peso, ya que éstos pueden afectar gravemente la salud de la madre así como la del infante. Sí es importante que tomes suficientes líquidos.
Mito:
Amamantar duele.
Realidad:
Amamantar NO duele, si se hace correctamente. Si hay dolor, es por un error en la forma de “colocar ” el bebé al seno, una sencilla corrección con personal entrenado en lactancia puede corregir esta situación de inmediato.
*NO BOTELLA
LAS PRIMERAS
CUATRO A SEIS SEMANAS

Para evitar que el bebé se confunda al amamantar, necesita familiarizarse y ser un experto en amamantar al seno antes de la botella. Amamanta y espera unas seis semanas antes de dar bobo o botella. Así evitarás que se lastimen tus senos, pues el proceso de chupar de una botella o de un bobo es totalmente distinto al de amamantar.
Si pudieras ver en cámara lenta como sale la leche del seno, verías que ésta sale por gotitas. La leche en botella, sale más rápido.
*NO BOBOS LAS PRIMERAS CUATRO A SEIS SEMANAS

Evita firmemente el bobo y la botella en el hospital. Algunos profesionales de la salud no necesariamente conocen ésta información. Algunos hospitales hasta los regalan (los bobos).
Mito:
Mi bebé no quiere mi leche.
Realidad:
El bebé quiere tu leche, pero al principio no necesariamente sabe cómo hacerlo.
En el comienzo no asumas que el bebé sabe como tomar el seno
ápuede interpretar que el bebé no la quiere o no quiere su leche si éste la “empuja”, lo cual es solo un reflejo (un movimiento involuntario). Recuerda, el bebé, al igual que tú, es nuevo también y no tiene todavía la coordinación. Al principio debes dirigirlo, una vez que él esté bien colocado, el bebé sabe que hacer.
A medida que sigan practicando (date unas semanas) te prometo que serán dos expertos.
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